El gaming conversacional es un tipo de juego en el que hablar con los personajes es la forma principal de jugar. Si estás aprendiendo un idioma, quiere decir que esas conversaciones pasan en ese idioma, y que para llegar a algún sitio tienes que entender a la gente y contestarle. En inglés lo llamamos conversational gaming.
Es el nombre general del género, y abarca más que nuestro otro término. El gaming comprensible es la versión pensada para quien aprende, en la que además el juego está hecho para que puedas seguirlo con tu nivel. Todo juego comprensible es conversacional, pero un juego conversacional en tu lengua materna, o uno cuyos diálogos están escritos para nativos, no tiene por qué ser comprensible.
Qué hace que un juego sea conversacional
Muchísimos juegos tienen diálogos que vas pasando entre una pelea y otra. Para que un juego sea conversacional hacen falta tres cosas más.
La primera es que hablar sea la manera de avanzar. Hablando con alguien consigues que se abra la puerta, que te den el objeto o que te digan el código, y no hay un puzle ni un combate que lo sustituya. Si te saltaras todas las conversaciones, te quedarías atascado.
Además, los personajes necesitan motivos propios. Un guardia aburrido no quiere lo mismo que un mercader nervioso, y lo que dices no les cae igual a los dos. Si nadie en el juego puede decirte que no, hablar con ellos no decide gran cosa.
Y tus respuestas tienen que ser libres. Dices o escribes lo que quieres decir, sin elegir entre tres opciones. Las ruedas de diálogo y los menús de respuestas numeradas te dan algo con forma de conversación, pero los guionistas ya han decidido cada frase que puedes decir. En un juego conversacional las palabras las pones tú.
Por qué la IA hizo posible el género
Hace décadas que se intenta. Las aventuras de texto de los ochenta te dejaban escribir órdenes, aunque entendían pocos verbos. En 2005, Michael Mateas y Andrew Stern publicaron Façade, donde escribías lo que quisieras a una pareja que discutía en su casa, y todavía se cita porque casi nadie intentó algo parecido. Escribir a mano un personaje capaz de responder a cualquier cosa que diga un jugador era prácticamente imposible.
La IA actual lo ha cambiado. Hoy a un personaje se le da una personalidad, un objetivo y lo que sabe, y responde a lo que tú dices de verdad. Aun así, el juego tiene que decidir qué cuenta. En mossyrune los personajes provocan cambios reales en la partida, como darte una llave o aceptar un soborno, y esos cambios siguen reglas que ningún personaje puede saltarse hablando, así que lo que está en juego es real aunque el diálogo sea improvisado.
Por qué encaja con quien aprende un idioma
Casi toda la práctica oral se hace sin un motivo para hablar. Repites una frase a una app o le cuentas tu fin de semana a un profesor que ya sabe que estás practicando. Un juego conversacional te da ese motivo. Quieres que el guardia te deje salir, y solo lo hará si consigues que te entienda.
El lugar también ayuda. Los personajes de mossyrune gesticulan, te enseñan las cosas de las que hablan y cambian de expresión, así que la escena pone parte del significado. El juego valora lo que querías decir y no las palabras exactas, y en principiante, si sueltas una frase torpe, el personaje la repite bien y sigue hablando, sin lista de correcciones ni nota de gramática.
El otro motivo es la vergüenza. Mucha gente se bloquea al hablar inglés delante de otras personas, y la ansiedad al hablar una lengua extranjera se estudia al menos desde el trabajo de Horwitz, Horwitz y Cope (1986). Un personaje del juego no resopla ni mira al siguiente de la cola. Puedes equivocarte diez veces con la misma frase, volver a escuchar lo que te han dicho, ponerlo a la mitad de velocidad y probar otra vez. No sustituye a hablar con personas, pero te da un sitio donde quitarte de encima los primeros intentos torpes.
Un ejemplo de un juego de mossyrune
En La mazmorra estás encerrado con un viejo prisionero, un mercader nervioso, un fantasma muy teatral y un guardia aburrido, y si estás aprendiendo inglés, los cuatro te hablan solo en inglés. Puedes salir sobornando al guardia o averiguando una combinación de tres números, y en los dos casos tienes que hablar. Al fantasma le puedes ganar con halagos, y cuando el guardia te oye recoger oro te llama, así que acabas improvisando una excusa que no tenías preparada. Más tarde el viejo prisionero te pregunta qué has encontrado y tienes que describirlo.
Como nada de eso sale de un menú, si el guardia no se cree lo que le dices, te toca decirlo de otra manera o buscar otra salida.
Cómo se relaciona con hablar para jugar y con el gaming comprensible
Usamos tres términos que se solapan, y cada uno describe una capa distinta de lo mismo.
Hablar para jugar (talk-to-play) tiene que ver con los controles. Lo que mueve la historia es tu voz o lo que escribes, no un botón ni una lista de respuestas. Lo explicamos en qué es un juego de hablar para jugar.
El gaming conversacional es el nombre del género. Incluye cualquier juego en el que la mecánica principal sea conversar con personajes, sea cual sea el idioma y se controle como se controle.
Con el gaming comprensible entra en escena quien aprende. Se refiere a un juego conversacional hecho para que puedas seguirlo, con personajes que hablan un poco por encima de tu nivel y una escena que ayuda a entender.
La mazmorra es las tres cosas a la vez. Un misterio de asesinato en español donde interrogas a los sospechosos con la voz sería de hablar para jugar y conversacional, pero no gaming comprensible, porque nada está ajustado para alguien que aprende.
Los límites
Los juegos conversacionales para aprender idiomas son nuevos y todavía hay mucho que no se sabe. Nadie ha estudiado este género como método, así que no podemos decir que funcione mejor que otras formas de practicar. Se apoya en ideas más antiguas sobre entender el input y usar el idioma con un propósito real.
Los personajes con IA también se equivocan. A veces interpretan mal lo que querías decir, o dicen algo que no suena del todo natural en el idioma que aprendes. Además, un juego no es una persona, y no te enseña cómo reacciona un desconocido de verdad cuando va con prisa y está cansado, ni te da las amistades que salen de un intercambio de idiomas. Es un sitio para practicar antes de esos momentos.
Una partida, además, dura poco comparada con los cientos de horas de escucha que necesita casi todo el mundo, así que estos juegos funcionan mejor junto a los vídeos, la lectura y las conversaciones reales, no en su lugar.
Cómo probarlo
Los juegos de mossyrune funcionan en el navegador, también en el móvil. Necesitas una cuenta gratuita, y cada cuenta nueva recibe 20 créditos gratis, que alcanzan para una partida completa. Después puedes elegir un plan mensual o un paquete de créditos que no caduca, y todos los juegos, idiomas y niveles están disponibles en cualquier plan.
Mira cómo funcionan los juegos, o lee la definición completa de gaming comprensible.